Territorial Pissings: lenguaje, poder y la geopolítica del cuerpo
Hay una frase que suele abrir discursos bienintencionados, casi obligatorios: “amémonos unos a los otros”. Suena bien. Es vendible. Es cómoda. Pero basta con que aparezca una guerra, una frontera, una crisis o una disputa real para que todo cambie. De pronto, el mundo se ordena en frases mucho más primitivas: “esto es mío”, “esto…